Resumen de mis tratamientos hasta hoy

Como os decía en la entrada anterior, me gustaría contar con más detalle todo lo que he vivido en el último año, pero de momento quiero hacer un resumen rápido para llegar a la situación actual.

En octubre de 2015, acudí a mi médico de cabecera para contarle que hacía casi dos años que buscábamos embarazo. Nos derivó directamente a Reproducción Asistida.

En enero de 2016 nos hicimos los primeros análisis de sangre (los básicos), sólo para abrirnos el expediente. También una ecografía y una citología. Todo bien. A partir de ahí entrábamos en la “lista de espera” de la SS.

Unos dos meses después, en marzo de 2016, nos llamaron de la Fundación Jiménez Díaz para empezar con las pruebas diagnósticas. Hormonas y semen básicamente. Yo esperaba que saliese algo mal pero leve,  que nos dijesen que íbamos a empezar el típico cíclo con Omifín, si acaso una IA… Resultado: Síndrome de Ovarios Poliquísticos para mí (ya lo sospechaba) y pocos bichos, vagos, y tontos para él (ésta fue la sorpresa). Menudo disgusto me llevé.  Directamente a FIV-ICSI. Fueron unos meses de mucha tensión porque yo lo veía todo muy negro.

Entre pruebas y el verano nos plantamos en octubre de 2016. Empezamos el tratamiento. Menopur, Gonal, Ovitrelle, y ese tipo de cosas. A punto de cancelar el ciclo porque los folículos habían respondido de manera muy desigual. Había uno muy gordo a la cabeza y muchos pequeños detrás. En un giro de último hora, los chiquitines crecen y se igualan. Programan la punción.

24 de diciembre de 2016 (sí, 24). Punción. Extraen 17 ovocitos, de los cuales maduros 13, fecundan 8.  Cancelan la transferencia por hiperestimulación. Tengo 8 embriones congelados.

Marzo de 2017. Primera transfer. Descongelan dos embriones, ningún problema. De hecho, los dos son de calidad A. Resultado de la beta: 00. Quedan 6 embriones.

30 de mayo de 2017. Segunda transfer. Un embrión A, y otro C. Me quedo un poco chof por el C. Quedan cuatro más.

9 de junio de 2017 (ayer). Aunque en un principio había decidido esperar hasta la beta, por la tarde, mientras padreyo hablaba por teléfono, decido hacerme un test. Resultado:

Captura de pantalla 2017-06-10 a la(s) 20.00.10

¡¡POSITIVO!! (¿No?) Esta mañana he vuelto a repetirla (con el primer pis del día, no como el de ayer que fue por la tarde, por ansiosa) y salía ligeramente más marcada. Estoy contenta, pero a la vez estoy muy nerviosa, no me lo acabo de creer y sobre mí planean pensamientos negativos que no quiero ni mentar. Aún quedan tres días para la beta.

Me apetecía contarlo  por aquí. Desde ayer casi no puedo dormir, no hago más que darle vueltas y me arden las mejillas y la frente (como cuando te has quemado en la playa). Estoy contenta pero a la vez atacadita, porque ya me he hecho ilusiones y me da miedo el golpe.

¡Os seguiré contando! Gracias por leerme.

De vuelta al blog

¡Hola! Como veréis llevo más de dos años sin escribir en el blog, que se dice pronto… Al principio dejé el blog un poco por pereza, porque tampoco tenía muchas novedades que contar. Después, muchos cambios en mi vida, viajes, estudios, cambios… Nos venimos a vivir en Madrid por trabajo, y una vez asentados aquí, volvimos a abordar el tema embarazo, que hasta entonces había estado parado. Fuimos al médico de cabecera aquí en Madrid, le contamos que llevábamos casi dos años buscando embarazo, nos derivó a reproducción asistida y enseguida nos llamaron. De eso hace ahora mismo un año.

A partir de que empezamos a hacernos las pruebas en la Seguridad Social me hubiera gustado retomar el blog, ¡pero no había manera de acordarme de la contraseña! Qué desastre. Así que lo dejé pasar… Hasta hoy, que en plena betaespera he decidido emplearme a fondo en buscar la contraseña (tampoco me acordaba del correo electrónico que gastaba) hasta que por fin la he encontrado. Me apetecía mucho compartir todos estos momentos por aquí y me daba mucha rabia no poder entrar.

A partir de ahora tengo muchas cosas que contar, y pienso contarlo todo con detalle y desde el principio del proceso, pero a día de hoy voy a resumir toda la situación en la próxima entrada y luego ya entraré en más detalle. ¡En la siguiente entrada os pongo al día!

PD. Lo que me da pena es haber perdido el contacto con la #infertilpandi, pues había varias chicas que ya nos conocíamos de “vista” de los blogs. A muchas las he seguido en la sombre y he visto que han conseguido embarazo. Me alegro mucho. A las nuevas, bienvenidas, y a las que aún estáis por ahí, ¡un placer volver a leernos!

7 años de búsqueda

No, tranquilas, no es que lleve ya 7 años de búsqueda… Vengo a contar una anécdota que me ha contado mi vecina.

Resulta que desde que me mudé al nuevo barrio, trabajo de profesora de clases particulares. Mi vecina se enteró, y empecé a darle clases también a su hija de 8 años en mi casa. Últimamente van peor de dinero, y mi vecina me dijo que tenía que reducir las horas de clase a la semana. Hablando hablando, me enteré de que era peluquera, y se me ocurrió proponerle un trueque. ¿No es genial? Yo le doy clases a su hija a cambio de tener una peluquera a domicilio que me hace el tinte, me peina, me hace las cejas…

El caso es que hoy mientras me hacía el tinte me ha preguntado si queríamos tener hijos. Le he contestado que sí, que estábamos buscando, pero aún no habíamos tenido “suerte”. Y ella me ha contado su historia. Con 22 años, se puso a buscar, pero el bebé no llegaba… Tres años después consiguió quedarse embarazada. ¡Tres años! Y al cuarto mes de embarazo, lo perdió. Podéis imaginar cómo se sentía, ¿no?

Pues bien, un año después, volvió a quedarse embarazada. Lo volvió a perder al tercer mes. Debe de ser algo muy frustrante y triste. Decidió que ya había sufrido bastante y que la maternidad no era para ella. Y bueno, por el título ya sabéis lo que viene después: tres años después nació su hija. Una niña muy simpática a la que yo ahora doy clases.

¿Qué os ha parecido? Por un lado es una historia con final feliz, pero por otro ¡es muy desesperante que el cuerpo humano nos haga estas cosas!