¿Cuánto cuesta un bebé?

Me consta que uno de los frenos de muchas parejas a la hora de tener un hijo es el coste económico. Sin embargo, yo siempre he sido de la opinión de “donde caben dos, caben tres”. Pienso que es una cuestión de prioridades. Y ojo, no estoy hablando de casos extremos, creo que eso se sobreentiende, que si no tienes tú para comer, menos vas a tener para ser responsable de un bebé. No me refiero a eso.

Pienso que a veces se confunde “dar lo mejor” con “dar lo más caro” a un bebé. Un bebé se siente igual de querido en un apartamento de 60 metros que en un adosado de 4 habitaciones.  Viajando en un Opel Corsa que en un Audi Q8. Se nos crean muchas “falsas necesidades”.

En la vida siempre vamos a tener dificultades, pero el ser humano está programado para ir ingeniándoselas. Nunca habrá un momento ideal para tener un bebé, salvo ahora.

Todo el mundo dice que tener un bebé supone muchos gastos. Llamadme ingenua, pero yo no lo veo para tanto. He hecho un repaso de los gastos y estas son mis conclusiones:

Cuna HENSVIK

-Cuna.  (IKEA, desde 45 euros). Ropa de cama.

-Carrito, maxi-cosi, o cómo se llame ese 3 en 1 -aún no estoy muy puesta-. Desde 300 euros euros y cuento con que es el típico regalo que me hará mi madre.

-Leche. (Teta, gratis).

-Ropita (Carrefour, Primark, ropa heredada y regalos, seguro).

-Juguetes (Yo soy mucho de reciclar o de hacer juguetes caseros).

-Cambiador (IKEA, hinchable por 10€)

-Pañales (este es un gasto importante, pero también se puede ahorrar comprándolos de marca blanca y en grandes cantidades por Internet).

Y así a grandes rasgos, ya. Creo que en el mundo del bebé hay mucha tontería y que se aprovechan de todas las mamás que lógicamente quieren darle lo mejor a su hijo.

Especialmente en este post me interesa mucho saber la opinión de las mamás, para saber si soy una ilusa o realmente es cuestión de ir apañandose y no dejarse cegar por todo lo que inventan para sacarnos el dinero.

PD. Con esto no quiero criticar a las mamás que compran mil artilugios y cosas caras para su bebé. Me parece genial si pueden permitírselo (de hecho, yo también lo haría en algunas cosas), pero me refiero a las que no se lanzan a tener un bebé porque es caro, o peor aún, nos llaman irresponsables por hacerlo.

Doctor, doctor…

Hoy quiero hablar de mi experiencia a la hora de ir al ginecólogo. La verdad es que empecé un poco tarde: la primera vez fue cuando tenía 22 años (es decir, hace dos) a raíz de que tenía ciclos muy irregulares y la sensación de que “no ovulaba”.

Todo empezó porque me apunté a un curso del método Billings (observar el moco cervical),  en el que además de una parte teórica donde se nos explicaba cómo funcionaba nuestro cuerpo, cómo detectar el moco, etc., también teníamos que rellenar una especie de tabla con todo lo que observábamos y las fechas de la menstruación. Ahí me empecé a dar cuenta de que yo no notaba la clara de huevo para nada, y además, entre un sangrado y otro podían pasar perfectamente dos meses. En definitiva, pasaban cosas raras que incluso a la monitora le desconcertaban, y fue ella quien me recomendó que acudiera al ginecólogo. Durante este tiempo, también me tomé la temperatura basal, y no noté ninguna curva. Resumiendo, en unos tres o cuatro meses que duró el curso, no fui capaz de detectar ninguna ovulación.

Con todo esto me planté en el ginecólogo. Bueno, esto es un decir, porque quise hacer las cosas bien y acudí al médico de cabecera para que él me derivara. Sin exagerar pasé por cinco o seis médicos distintos, entre los cuales se pasaban la pelota de uno a otro sin ni siquiera examinarme o hacerme una **ta analítica de hormonas. Pasé por el de cabecera, por el de planificación familiar (¿?), por el ginecólogo del centro de especialidades, y por la consulta de fertilidad del hospital correspondiente. Todo esto en modo bucle y en un periodo de casi un año porque entre cita y cita pasaban los meses. Fue una situación kafkiana que a día de hoy la recuerdo y me sigue poniendo de mala leche.

Al final me tuve que rendir e hice lo de siempre: tirar de contactos (tengo familia que trabaja en el ámbito sanitario pero por una vez no quería recurrir a ello). Al día siguiente fui al hospital y me atendió una ginecóloga que por fin me hacía caso en vez de derivarme a otro médico. Aunque cuando le dije lo de que “creía que no ovulaba” me trató como diciéndome “sí claro, lo que tu digas” (hay mucho médico escéptico con el método Billings, la temperatura basal y todo eso, etc).

La cuestión es que me hizo una ecografía vaginal y una citología. Salió todo normal. También me hizo analíticas de hormonas, aunque con eso no me quedé muy satisfecha porque sólo me hizo una al principio de ciclo y no creo que así se pudiera observar la ovulación…  Lo único que me dijo es que si quería regular mi ciclo me tomara anticonceptivas (y yo pasaba de meterme una bomba de hormonas). Fin. Dejé de hacer observaciones del método Billings y continué mi vida normal. Me olvidé del tema.

Como sabéis, hace un mes, decidimos empezar la búsqueda del embarazo. Justo ese mes acudí a mi médico de cabecera (otro diferente de la primera vez porque me mudé) por una infección de orina. De paso me hizo una analítica de sangre. Y cuando fui a recoger los resultados, le solté que quería quedarme embarazada, eso sí, sin prisa. Yo esperaba que me derivara al ginecólogo, que me recetara ácido fólico, o yo que sé, ¡algo! Su respuesta fue: “¡Muy bien!”. Yo, perpleja, le pregunto que si no me envía al gine y me pregunta: “¿Cuándo fue la última vez que fuiste?” Le contesté que hace un año me hicieron la eco, la cito y analíticas. Y me dice: “¡Ah, pues entonces está bien, tú tomate el suplemento de hierro que te he mandado y con eso ya estás perfecta! El ácido fólico tampoco..”

La verdad es que la médico fue maja, y otras veces que he ido me ha atendido muy bien, pero me quedé un poco extrañada con que no me dijera nada más. A lo mejor es por mi edad, que al verme joven y sana pues no le ha dado más importancia, y como también le dije que iba “sin prisa”… Así que nada, aquí estoy yo, tomándome todas las mañanas mi cajita de Ferplex (el suplemento de hierro).

¿Y a vosotras? ¿Os parece esto normal? ¿Ir al ginecólogo también os ha supuesto una odisea? ¿A alguna su médico tampoco le recetó el ácido fólico?

 

Dolor durante la ovulación

Aaaay, qué dolor tengo. Que conste que esta es una entrada de desahogo, me duelen mucho los ovarios, y como es mi blog, aprovecho para quejarme…

 

Según mi aplicación Ladytimer (de la que tampoco me fío demasiado), mi día de ovulación fue el sábado. Hasta ese día no había notado ni moco cervical, ni ningún otro síntoma. Ha sido ayer domingo cuando empecé a notar dolor en los ovarios que iba y venía a lo largo del día.

Según tengo entendido, el dolor durante la ovulación es relativamente frecuente, y puede deberse a varias causas. Puede ser por el crecimiento del folículo donde el óvulo se desarrolla, o bien en el momento de la ovulación al segregar líquido o sangre del foliculo del óvulo roto.

Yo creo que mi caso es la segunda opción, porque el sábado también observé que había manchado unas gotas de sangre (muy poco).

La cuestión es que aquí ando, fastidiada. Es un dolor igual que el de la regla. No me he tomado ningún antinflamatorio porque me estoy tomando algo parecido para mi dolor de huesos, y no me fío de combinar las dos medicaciones. Así que toca aguantar.

La única parte positiva es que se supone que ayuda a saber cuándo ovulamos. Yo por si acaso este fin de semana he hecho bien los deberes…

¿Y a vosotras, os pasa? ¿Creéis que este dolor es normal?

PD. ¡¡ME DUELEEE!! ¡¡¡AAAAAAY!!!